Muchos creemos que somos “amigos de Jesús” porque asistimos a la Iglesia desde pequeños, somos hijos de líderes en la Iglesia y muchas otras razones. Jesús dijo que era capaz de dar la vida por sus amigos, pero ¿Somos nosotros amigos de Jesús?
Los jóvenes de hoy estamos acostumbrados a obtener todo rápido, barato y sin esfuerzo, cuando tenemos que comprometernos o perseverar optamos por abandonar el barco, dejar todo a medias.
El compromiso de un cristiano no es una carrera de 100 metros planos que dura 10 segundos, dura para toda la vida, es una carrera de largo aliento que incluye compromiso y sacrificio.