martes, 27 de mayo de 2008

Aquí nada es por buena suerte!



Jos 1:1 - 9
Aconteció después de la muerte de Moisés, siervo de Jehovah, que Jehovah habló a Josué hijo de Nun, ayudante de Moisés, diciendo:
Mi siervo Moisés ha muerto. Ahora, levántate, pasa el Jordán tú con todo este pueblo, a la tierra que yo doy a los hijos de Israel. Yo os he dado, como lo había prometido a Moisés, todo lugar que pise la planta de vuestro pie. Vuestro territorio será desde el desierto y el Líbano hasta el gran río, el río Eufrates, toda la tierra de los heteos hasta el mar Grande, donde se pone el sol. Nadie te podrá hacer frente en todos los días de tu vida. Como estuve con Moisés, estaré contigo; no te dejaré ni te desampararé. Esfuérzate y sé valiente, porque tú harás que este pueblo tome posesión de la tierra que juré a sus padres que les daría. Solamente esfuérzate y sé muy valiente, para cuidar de cumplir toda la ley que mi siervo Moisés te mandó. No te apartes de ella ni a la derecha ni a la izquierda, para que tengas éxito en todo lo que emprendas. Nunca se aparte de tu boca este libro de la Ley; más bien, medita en él de día y de noche, para que guardes y cumplas todo lo que está escrito en él. Así tendrás éxito, y todo te saldrá bien. ¿No te he mandado que te esfuerces y seas valiente? No temas ni desmayes, porque Jehovah tu Dios estará contigo dondequiera que vayas.

En los días de la facilidad las personas esperan que algo suceda para lograr sus objetivos sin hacer ningún trabajo. Los estudiantes esperan que sus maestros hagan clases que transfieran conocimientos sin que ellos deban esforzarse por aprenderlos; las personas buscan el método que les dará el cuerpo de Arnold Shcksjedeffrgrasdedrneguer sin tener que entrenar como Arnold Shcksjedeffrgrasdedrneguer; y los "cristianos" esperan salvarse por los méritos de Cristo sin tener que mover la cruz de Cristo. Este pensamiento ha calado entre los jóvenes que asisten a nuestras iglesias. El resultado es que en más de un lugar se puede encontrar personas viviendo vidas miserables con el pretexto, conveniente, de ser jóvenes, y por lo tanto, débiles y con licencia para pecar.

La Biblia enseña que Dios se presentó a Josué y le dio la promesa de una tierra para su pueblo. Eso no significaba que Josué debía sentarse a esperar a que le transfirieran el título de propiedad. Eso significaba que Josué debía levantarse y emprender el camino cultivando dos virtudes indispensables: el esfuerzo y el valor.

"Esfuérzate y sé valiente, porque tú harás que este pueblo tome posesión de la tierra que juré a sus padres que les daría."
La palabra hebrea para "esfuérzate" es "kjazác" que se traduce como "ser fu erte" o "fortificar". El camino del siervo de Dios no es para debiluchos, si hemos de llegar a algún lado hemos de ser capaces de andar como Cristo anduvo, tomar nuestra cruz y andar sobre sus pisadas. La Biblia misma hace incapié en el hecho de que los jóvenes cristianos han sido llamados y dotados del poder para andar en la fortaleza que proviene de Cristo:

"Os he escrito a vosotros, jóvenes, porque sois fuertes, y la palabra de Dios permanece en vosotros, y habéis vencido al maligno." (1 Juan 2:14b)

La palabra hebrea para "valiente" es "amats" que se traduce como "estar alerta", "aliento", "consolidar", "crecer", "esforzar", "valiente", etc, como se puede ver ninguna de sus acepciones sugiere que debes esperar a que las cosas sucedan mientras vemos la televisión. Es necesario cobrar ánimo, estar listo, ir hacia adelante.

"Por qué" y "para qué", son dos preguntas válidas en ese asunto. ¿Quién necesita valor o esfuerzo para ir a la iglesia? Se podría sugerir, en todo caso, que lo que se necesita es una buena almohada, un buen estómago o un buen hábito... pero ¿valor?... ¿esfuerzo?... ni que estuviéramos en el cuartel. La verdad es que el ser cristiano es mucho más que ocupar un asiento en el templo. Mucho más de reunirte con amigos. Mucho más que cantar o decir sermones. El ser cristiano implica el compromiso de aprender y vivir conforme a la palabra de Dios, y esto último necesita de esfuerzo y valor extraordinarios. Dadas las circunstancias y valores de la postmodernidad, ser fiel se convierte en una cuestión sumamente delicada. Josué era un hombre de guerra. Había luchado varias batallas y había cruzado el desierto durante cuarenta años. Habría sido capaz de enfrentarse a gigantes y asaltar fortalezas inespugnables, pero aun así Dios le dice hasta tres veces que se esfuerce y que sea muy valiente... la razón es sencilla: vivir conforme a la palabra es renunciar a vivir conforme a los deseos del mundo, o a los deseos de tus amigos, o a nuestros propios deseos... y para eso sí que se necesita valor.

"Solamente esfuérzate y sé muy valiente, para cuidar de hacer conforme a toda la ley que mi siervo Moisés te mandó; no te apartes de ella ni a diestra ni a siniestra, para que seas prosperado en todas las cosas que emprendas. Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien." (Josué 1:7,8)





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1 comentario:

bernard n. shull dijo...
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